Como abogados de divorcios en el centro de Madrid vamos a repasar en esta nueva entrada del blog las diferencias entre el contencioso y el amistoso o de mutuo acuerdo. Cuando un matrimonio toma la decisión de romper su unión ha de comprobar si hay posibilidad de alcanzar un acuerdo en torno a varios aspectos. En caso afirmativo puede tramitarse un divorcio de mutuo acuerdo o incluso optar por el llamado exprés. 


En caso de que haya acuerdo, en el bufete Aboga & Media lo único que tendremos que hacer es redactar la demanda de divorcio con el correspondiente convenio regulador. Después, el procurador presentará la demanda y el convenio en el juzgado. Puede ser el mismo abogado el que represente a las dos partes implicadas en el proceso de divorcio. 


En cambio, si los cónyuges no llegan a un acuerdo amistoso la cosa es muy diferente. En estos casos se trata ya de un divorcio contencioso y cada miembro de la pareja deberá contratar distintos abogados de divorcios en el centro de Madrid para enfrentar el procedimiento judicial que termine con la correspondiente sentencia de divorcio. Se tratará de llegar a acuerdos sobre cada uno de los puntos del convenio regulador. Todo depende de si hay hijos menores, hipotecas o deudas. El convenio regulador ha de incluir una serie de cuestiones básicas para que se pueda disolver un matrimonio. Sobre la patria potestad y el régimen de visitas y manutención de los hijos menores de edad, el uso y disfrute de la vivienda familiar o la liquidación del régimen económico del matrimonio. Por último, a pesar de que los términos de disolución del matrimonio se hayan acordado de mutuo acuerdo, un juez puede no autorizarlos si por ejemplo considera que contravienen el interés de los hijos menores.